Algo pasó en ese momento, cargando el equipo del ruido amable. Quizás inconciente de las consecuencias, actuaste de una forma sorpresiva, para mi alegría inconmensurable. El aliento compartido fue quizás la secuencia más reproducida en los canales del recuerdo.
Y no lo recuerdas, cierto?
24 de enero de 2010
11 de enero de 2010
El recuerdo de Mario no puede ser olvidado.
Rosa tenía apenas 2 años de edad cuando, entre sus juegos de niña pequeña y unos tantos vacíos del recuerdo, escucha una conversación de sus padres. Su madre mencionaba a Mario, el hermano menor de Rosa, quién había muerto hace poco.
Quién lo hubiera pensado, más de 40 años después, Rosa aún tenía fresca la memoria de esa conversación, conversó con su hermana mayor, María, quién no recordaba mucho, pero sí se acordaba de la existencia de ese niño, hermano suyo. "El Mariíto" decía, con lágrimas en sus ojos, aquel despertar en su memoria, que Rosa le produjo.
"Cuando tú te mueras, yo no estaré en tu funeral" - Dijo Rosa a su madre. "Tú crees que no me acuerdo, yo era cabra chica, pero me acuerdo perfectamente, del Mario, sé lo que le hicieron".
"¿Cómo es posible que te acuerdes? ¡Tenías 2 años!" - Dijo impactada su madre.
"No sé cómo, pero lo recuerdo todo, perfectamente. Sé que ustedes, con mi padre, mataron al Mario". Llorando madre e hija, en una escena difícil de olvidar para ambas.
Rosa siempre nos dijo que era la menor de los hermanos, pero a la vez, siempre mencionó que había alguien menor que ella, en el cielo. Mi tío Mario.
Etiquetas:
Historias reales.
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