23 de febrero de 2010

Parque inolvidable

Estaban sentados en la banca verde de aquel parque inolvidable, mientras las aves volaban de un lado para otro, al igual que la gente caminaba sin rumbos determinados. Parecían cansados después de un viaje casi eterno, pero reían acordándose de algunas anécdotas de esos momentos.

Luego se recostaron sobre el pasto, mirando hacia el cielo absolutamente despejado, como cualquier día de verano. Sacaron fotos del momento, de los paisajes, de las sonrisas, de los chocolates, de la alegría, de las miradas y las risas contagiosas que inundaban el parque inolvidable.

Pensando en la nueva parada del viaje y los próximos parques inolvidables.