18 de febrero de 2009

Música


Varias veces he estado a oscuras con mi querida guitarra y el computador emitiendo música por los parlantes. Qué bien sienta esa hermosa sensación de libertad, cuando no hay nadie a quién molestar. Te ríes de tu propia soledad y disfrutas de ella con tu música fuerte cantando, soñando, imaginando tus propias canciones, tu propio escenario, tu vida misma.


Y cuando acaba la música ya no queda nada, será que la vida = música?.

Por supuesto!

No hay comentarios: