Quizás realmente todo lo que creemos son fantasías.
Y hay un puñado de gente decidiendo nuestros pasos a seguir, mientras yo escribo en este blog.
Todo esto es una gran y poderosa mentira! Seamos felices por ello!!.
Vamos a danzar y a corear nuestros cánticos de libertad a Nuestro Señor y Salvador!
Por la Libertad!! Sí!
Sí! Oh espera! La perdimos!
Espera!!... en realidad, cuándo la tuvimos?
Lo que pasa es que aquí se viene a pasarlo mal, a sufrir, a llorar, a maldecir, a desear cosas imposibles, depender de lo material... etc. Y al final, el día de la muerte, uno se irá al infierno, donde seá infeliz, preso del dolor, del sufrimiento y de la agonía por siempre y siempre hasta el fin de los tiempos!.
Al menos permitámonos mentirnos en vida.
27 de julio de 2009
10 de julio de 2009
This is the mejor bida and saludos to my mamá
Me voy un ratito a la punta del cerro, ¿puedo? Bueno, gracias de todas formas.
A veces quisiera ser ese niño del cual hablé en un cuento hecho de sueños y promesas, en tiempos que se recuerdan en blanco y negro, tan lejanos que se pueden comparar las diferencias entre lo que fue y lo que es, pero a su vez, tan cercanos que no se pueden contar más de 2 años desde aquellas cosas que nos hacen crecer como personas.
Estoy feliz por eso. Y por eso prefiero un tiempo en la punta del cerro, quizás ahí pueda ver mejor las diferencias entre lo que fue y lo que es. Quizás nunca fue tan diferente en realidad, y lo que más ha cambiado son los colores que nuestra mente utilizó como las correctas. Está bien, fue su tiempo.
Y éste es el nuevo. Felicitaciones a los que han seguido adelante.
Algunos retrocedemos de vez en cuando.
A veces quisiera ser ese niño del cual hablé en un cuento hecho de sueños y promesas, en tiempos que se recuerdan en blanco y negro, tan lejanos que se pueden comparar las diferencias entre lo que fue y lo que es, pero a su vez, tan cercanos que no se pueden contar más de 2 años desde aquellas cosas que nos hacen crecer como personas.
Estoy feliz por eso. Y por eso prefiero un tiempo en la punta del cerro, quizás ahí pueda ver mejor las diferencias entre lo que fue y lo que es. Quizás nunca fue tan diferente en realidad, y lo que más ha cambiado son los colores que nuestra mente utilizó como las correctas. Está bien, fue su tiempo.
Y éste es el nuevo. Felicitaciones a los que han seguido adelante.
Algunos retrocedemos de vez en cuando.
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