18 de julio de 2011

Un dieciocho de julio del dos mil once cualquiera.

Y así es como se cierran los capítulos.

No hablamos mucho, por lo visto aprendimos a resumir bastante bien y ser preciso con las palabras. Abrí la cicatriz y le dije todo hace unos días y él, como buen científico, comenzó a investigar. Al final teníamos razón, tuvieron la razón.

- ¿Hace cuánto que la viste?
- Hace unos días, está igual que siempre.

Él quiere seguir evaluando, yo creo que se acabó.

15 de julio de 2011

Amigos de antaño

Pasamos de reirnos un rato, a casi llorar por la amistad engañada. La paga llegará algún día, pero no será por nuestra cuenta. Nos retiramos como caballeros, y celebraremos como compadres.

7 de julio de 2011

Cenizas

En parte eran las cenizas.

Todo era un hermoso paisaje real de humor negro, en donde se veía en todos los rostros posibles, se repetían las mismas palabras irónicas en todos lados, se escuchaban sus risas y me reí con ellos. Me oculté de los lentes y los micrófonos, aunque no importaba mucho, no me buscaban a mí, sino a los protagonistas. De a poco ese gracioso chiste se fue desvaneciendo, comenzó la realidad.

El tiempo avanzaba lento por algunos momentos, y en otros era vertiginoso, pero no preocupaba, al menos después de los primeros minutos, cuando todo era más natural, a pesar de que se encendieron las luces nocturnas.

Tosí muchas veces y las toses en medio de las toses ardían, imaginando mi rostro complicado, asfixiado. Afortunadamente, sólo en casa tomaba ribetes preocupantes.

Eran sólo dos voces en medio de esa ciudad, donde el ruido de fondo parecía perderse, el frío desaparecía, las cenizas ya no se sentían. No pensé mucho, sólo hablé y escuché. Hice lo que siempre quise hacer.

5 de julio de 2011

La Onda Senoidal.

Me siento frente al computador (otra vez), a la espera de algún momento especial para hablar o decir cosas importantes. No espero mucho de esto, pero parece que sienta bien lograrlo.

Me miro al espejo y encuentro a alguien absolutamente distinto en ciertos aspectos con respecto a quién comenzó a escribir este blog. Y en otros aspectos a uno igual, o peor. Y es que siempre pensé que la "diplomacia", el buen trato, el andar lento por las piedras, el responder, el comenzar a hablar, y etcéteras, serían los que iban a llevar a triunfar en lo que quisiera. También muchas veces pensé que no sería así, que al final la Ley de Murphy triunfaría por sobre todo lo que uno podría hacer, y aunque efectivamente eso ocurrió muchas veces, esto no es concluyente, pero es un gran dato a considerar.

Cosa rara esto del 2011, el año en que cumplí varios sueños, que día a día sueño otros nuevos, que cumplí sueños antiguos resignados. Me siento una onda senoidal, aunque mi cuerpo ya está acostumbrado a aquellas oscilaciones. A veces me siento más como una onda cuadrada.

Cosa rara esto de estos meses, ahora que vuelva a casa... ¿Cómo la hago para no irme sin querer volver? No sé cómo empezar, al final, la experiencia no sirvió de nada, la memoria es un enemigo que sabe muy bien cómo golpear.

Cosa rara eso del amor, dicen (en realidad, lo digo yo).

Al final a nadie le importa, y ese es el punto. Ese es el malvado punto.