Cerca de mi casa hay pocos almacenes, y los que hay estaban cerrados, por lo tanto caminé un largo recorrido hasta llegar al supermercado más cercano para comprar algo. Tenía poco dinero y las cosas estaban muy caras -la inflación, quizás-. Caminando por unos pasillos, una promotora me ofrece una muestra gratis de un producto, me dio vergüenza aceptar pero luego de pensarla un poco, lo hice y me sentí un poco más aliviado, además de que efectivamente me gustó -y mucho-.
Entonces decidí comprar el producto... pero no pude: el precio era más elevado que lo que tenía.
1 comentario:
"Todo cerrado y el viento adentro" parte de un poema que me gusta, de mi poeta favorita.
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