27 de diciembre de 2011

Últimos días de diciembre

Creo que por esta vez no me equivoqué y puedo sonreír por estos días. A veces no me la creo eso sí.

26 de octubre de 2011

Jugando con un delay.

Me quedé sin pelo hace un más de un mes, y fui felicitado por dos personas, quizás tres. No fue por mí, sino por detener el vertiginoso paso del tiempo, sin embargo no fue más que para ocuparme de mi nueva calvicie, una vez que el proceso acabó. El pelo crece nuevamente, y eso es lo lindo: hay cosas que son importantes para uno y que una vez que se van, vuelven.

- Entre tanto ella fue mamá, ¿lo puedes creer?  [¡No, ella no! La de la otra vez nunca lo esperó.]
- Vaya, realmente estás viejo y solo, hazte ver.

Me pasé las semanas jugando con el delay, con muchos delays. Muchos reverbs también.

28 de septiembre de 2011

Y sobreviví nuevamente al fin del mundo.

Al carajo todo.
Hoy no quiero dormir, mañana no querré despertar (como todos los días).

27 de septiembre de 2011

¿Todavía no?

Me han dado tantas buenas noticias (entre malas casi irrelevantes) que es impresionante que no pueda disfrutar al máximo estos días. Quizás porque efectivamente no puedo hacerlo, no sé. Bueh, tampoco son tan buenas noticias, ni tantas y las malas en realidad no son irrelevantes. Pero no importa, se supone que mañana se acaba el mundo y tendremos que morir irremediablemente. Igual sería chori que pase.

Igual me gustaría tener fines del mundo más seguido.

21 de septiembre de 2011

Aún no

Me preguntó si había nacido ya el bebé.
- Debería estar ya por la fecha, quizás en octubre. No lo sé bien, no he conversado con ella.

Tuve miedo, tuve que mentir.

28 de agosto de 2011

Mientras la pequeña improvisa.

- Mira se mueve. Hermano mira, se mueve eso de acá. Se le salió esa cosa, mira.

- Lo voy a dejar acá.

- Tengo que llevar unas papas fritas y unas grandes y unas bebidas chi... medianas ¡Porque va a haber una feria de juegos!
- ¿Una feria de juegos?
- Sí, y yo voy, yo voy a elegir esa que tira pelotas, tiene una grande y para tirar muchas pelotas. Y hay de cualquier juego, hay de león, de jirafa y de... tenemos máscaras y yo hice de le... de princesa! Algunos niños, algunas niñas (algo) la máscara. Yo no, yo no la llevé, la dejé en la escuela. Uno la puede dejar en (la) escuela, en cualquier lugar la puede dejar. Ayer vinieron re-pocos, vinieron re-pocos niños, los niños, la Helen y yo, y tres niños, tres. Uno, dos, tres. Por eso vino el Franco, el... el Franco, el Kevin, y el... el... el Kevin.
- ¿Qué onda?
- Y el... ahí nomás, la Helen y yo, así vinieron. Cuatro, cuatro vinieron, cuatro. ¡Mira cómo se mueve Lucho!

(Golpe)
- Ugh, ¿Qué se cayó?

- Hermano y por qué tení eso de la lluvia? ¿Eso? ¿Eso de ahí? Hmm.

19 de agosto de 2011

A-

No tengo fotos ni dibujos, y el recuerdo de su voz se hace lejana al pasar los días. Pero me dejó una linda canción que quiero que escuche algún día. Recupérate pronto.

15 de agosto de 2011

Anoche

Deben haber sido como las 20:00 hrs, pero recordé que una de las cosas que tenía que hacer, era ir a comprar remedios (la posibilidad de que se acaben los que tengo siempre está latente). Hacía harto frío, pero igual nomás salí con la bici y me sorprendió esa necesidad de ir velozmente, con un montón de fantasmas y películas en la cabeza, tanto así de olvidar lo que estaba haciendo y lo imprudentes que son los automovilistas en esta ciudad. Sin casco ni protección alguna, de vez en cuando despertaba por la posibilidad de algún accidente. Habré demorado no más de 10 minutos en llegar a la farmacia y comprar el remedio, aunque estuve detenido en la plaza unos pocos minutos en espera de que algo pasara. No pasó, por supuesto. Con la misma rabia, pero con menos energía, emprendí el viaje de vuelta, más conciente de lo que hacía, con una discusión más fuerte, pero qué más da, no había nadie en las calles. En eso, llegué a mi casa.

A los treinta segundos -no más- llega mi amigo de su viaje, lo pasó bien según dice. Lo noté medio molesto (también), se preparó un té con un pan y se dirigió a su habitación.

Era temprano todavía, pero decidí ir a dormir para dejar de pensar, cosa que resultó imposible. En mis intentos, alguien sube y entra en mi pieza, y yo entre estado de alerta y somnolencia me muestro extrañado, era un amigo que fue a dejar mis autos, porque algo harían en el primer piso y no querían estropearlos. De alguna u otra forma, me sentí un poco más reconfortado.

No recuerdo el sueño, pero sí la sensación, fue una representación visual de anoche.

14 de agosto de 2011

Sarcasm Detected


Muchas palabras, muchas acciones, muchos días en mucho tiempo, mucha frase linda, mucha lentitud, mucho consuelo, mucho blablá, muchos "si quieres nomás", muchos "no", muchas historias, muchas películas, mucha comprensión, mucha internet, mucho sarcasmo.

Le perdí el sentido a la palabra "mucho".

6 de agosto de 2011

Todo cerrado

Me pareció dormir por días, sin embargo aún tenía mucho sueño. Decía un amigo que si duermes mucho, es natural que sigas con sueño, aunque no recuerdo cuál era el motivo. Desperté a la vez que con sueño, con mucha hambre y no había nada en la casa, así que salí a comprar algo para comer.

Cerca de mi casa hay pocos almacenes, y los que hay estaban cerrados, por lo tanto caminé un largo recorrido hasta llegar al supermercado más cercano para comprar algo. Tenía poco dinero y las cosas estaban muy caras -la inflación, quizás-. Caminando por unos pasillos, una promotora me ofrece una muestra gratis de un producto, me dio vergüenza aceptar pero luego de pensarla un poco, lo hice y me sentí un poco más aliviado, además de que efectivamente me gustó -y mucho-.

Entonces decidí comprar el producto... pero no pude: el precio era más elevado que lo que tenía.

18 de julio de 2011

Un dieciocho de julio del dos mil once cualquiera.

Y así es como se cierran los capítulos.

No hablamos mucho, por lo visto aprendimos a resumir bastante bien y ser preciso con las palabras. Abrí la cicatriz y le dije todo hace unos días y él, como buen científico, comenzó a investigar. Al final teníamos razón, tuvieron la razón.

- ¿Hace cuánto que la viste?
- Hace unos días, está igual que siempre.

Él quiere seguir evaluando, yo creo que se acabó.

15 de julio de 2011

Amigos de antaño

Pasamos de reirnos un rato, a casi llorar por la amistad engañada. La paga llegará algún día, pero no será por nuestra cuenta. Nos retiramos como caballeros, y celebraremos como compadres.

7 de julio de 2011

Cenizas

En parte eran las cenizas.

Todo era un hermoso paisaje real de humor negro, en donde se veía en todos los rostros posibles, se repetían las mismas palabras irónicas en todos lados, se escuchaban sus risas y me reí con ellos. Me oculté de los lentes y los micrófonos, aunque no importaba mucho, no me buscaban a mí, sino a los protagonistas. De a poco ese gracioso chiste se fue desvaneciendo, comenzó la realidad.

El tiempo avanzaba lento por algunos momentos, y en otros era vertiginoso, pero no preocupaba, al menos después de los primeros minutos, cuando todo era más natural, a pesar de que se encendieron las luces nocturnas.

Tosí muchas veces y las toses en medio de las toses ardían, imaginando mi rostro complicado, asfixiado. Afortunadamente, sólo en casa tomaba ribetes preocupantes.

Eran sólo dos voces en medio de esa ciudad, donde el ruido de fondo parecía perderse, el frío desaparecía, las cenizas ya no se sentían. No pensé mucho, sólo hablé y escuché. Hice lo que siempre quise hacer.

5 de julio de 2011

La Onda Senoidal.

Me siento frente al computador (otra vez), a la espera de algún momento especial para hablar o decir cosas importantes. No espero mucho de esto, pero parece que sienta bien lograrlo.

Me miro al espejo y encuentro a alguien absolutamente distinto en ciertos aspectos con respecto a quién comenzó a escribir este blog. Y en otros aspectos a uno igual, o peor. Y es que siempre pensé que la "diplomacia", el buen trato, el andar lento por las piedras, el responder, el comenzar a hablar, y etcéteras, serían los que iban a llevar a triunfar en lo que quisiera. También muchas veces pensé que no sería así, que al final la Ley de Murphy triunfaría por sobre todo lo que uno podría hacer, y aunque efectivamente eso ocurrió muchas veces, esto no es concluyente, pero es un gran dato a considerar.

Cosa rara esto del 2011, el año en que cumplí varios sueños, que día a día sueño otros nuevos, que cumplí sueños antiguos resignados. Me siento una onda senoidal, aunque mi cuerpo ya está acostumbrado a aquellas oscilaciones. A veces me siento más como una onda cuadrada.

Cosa rara esto de estos meses, ahora que vuelva a casa... ¿Cómo la hago para no irme sin querer volver? No sé cómo empezar, al final, la experiencia no sirvió de nada, la memoria es un enemigo que sabe muy bien cómo golpear.

Cosa rara eso del amor, dicen (en realidad, lo digo yo).

Al final a nadie le importa, y ese es el punto. Ese es el malvado punto.

26 de junio de 2011

Ella igual abre paréntesis

Quisiera volver a viajar hacia Júpiter, el planeta que soñamos escribiendo. Soñar con Anne Maloix. Tener ese nervio tenso del primer viaje. Esa alegría infinita del primer beso (no del primero-primero). Leer ese artículo pequeño censurado por ella. Acariciar ese hermoso cabello despeinado. Jugar con los pequeños gatos recién nacidos.

Confesar la inspiración recibida para mi canción propia favorita. Confesar?

Sobran ideas, faltan palabras entremedio de las frases. No todo es tan literal, pero no se busca más allá de lo concreto. Semanas de frío, tensión, confesión, ardor. Y pareciera que no puedo terminar este post. Ella igual abre paréntesis, lo que no sé, es si lo desea.

Literal, a veces. Mezcla de temas no-tan-parecidos.

Debería estar feliz, lo sé... bueno, no sé, pero al menos satisfecho. A veces mal agradecido, y a veces desafortunado (depende de la hora también). Aunque es cierto, por lo general vivo más los sueños y las ilusiones que la realidad.

Y cuando llega, llega. Así también se va, fácilmente. Así se fue, y así creo que algún día irá a mi casa a buscarme y, cuando lo haga, haremos como si nada ha pasado. Como si daño no hubiera causado.

Las buenas cosas están más cerca y a veces es más fácil obtenerlas de lo que uno piensa (lo dice el Padre Gatica).

20 de junio de 2011

Re-encuentro y las hojas virtuales

Tantas veces y volver. Seguir siendo un turista en tu ciudad. Creerte el protagonista y darte cuenta que no eres más que un secundario, o más probable aún, un extra desenfocado.

De pronto esa noche cambió las cosas, para volver a ese lugar. Ese antiguo galpón grande y vacío, y esa casa desordenada llena de puntos y comas mal puestos.

Me comí las tildes y las haches, memoricé tantos tipos de ecuaciones y sus nombres, pero olvidé lo que había detrás de ellas. Me creí robot y pensé que era programable, hasta que volví a escuchar esa canción.

Escuchar esa voz y leer esas líneas. Convertirme en el Padre Gatica parecía tan fácil como en otras oportunidades mientras las recordaba una y otra vez. Me creí feliz y lo creí real, el frío y los nervios causaban estragos en mi respiración, pero no importaba, hasta se sentía mejor.

No hay conectores acá, las comas y los puntos van mal otra vez, y qué más da.

Eins

Estaban enamorados,
en las parcelas.
Se encontraron del otro lado,
cada uno y sus cabezas.

Las estaciones y sus emociones.

Comieron arroz con pavo,
y dejaron las osamentas.
Disfrutaron cada bocado,
y al final ya nada queda.

Ahí están las pieles, expuestas al agua.

Árboles en escalas grises,
en la fotografía.
Ríos del valle agitados,
y la bienvenida del día.

17 de enero de 2011

Una nueva.

La viste encerrada en sus cuentos? Poco más y podría escapar en ese agujero, ahí mismo donde respira aire puro. Aquel mismo que tiene nombre y da consuelo.